CHIAPAS, MÉXICO. Óscar tiene 12 años y vive en San Quintín, una comunidad en el corazón de la Selva Lacandona. Hasta hace unos días, para recibir atención pediátrica especializada debía recorrer 286 kilómetros, unas 11 horas de camino. Hoy, gracias a una videollamada con el Hospital de Especialidades Pediátricas de Tuxtla, su diagnóstico llegó sin moverse de su comunidad.
Ese caso fue presentado por Alejandro Svarch Pérez, director general del IMSS Bienestar, como símbolo del arranque del Programa Nacional de Telemedicina, parte de una ofensiva federal que suma tecnología a la salud rural… y discurso rumbo a 2027.
Contexto: Rutas, cifras y la promesa del acceso
Durante el informe presentado por el IMSS Bienestar, Svarch Pérez detalló también los resultados de la tercera entrega de las Rutas de la Salud, una red logística que ha llevado, según el gobierno, más de 70 millones de piezas de medicamentos a 23 estados del país.
“Cada mes, brigadas y vehículos recorren los estados donde opera el IMSS Bienestar”, señaló Svarch. De agosto a octubre se entregaron más de 32 mil kits y se abastecieron 8 mil 394 Centros de Salud.
“Con la Telemedicina buscamos disminuir la mortalidad en zonas alejadas”
Así lo afirmó el director general, destacando que la estrategia incluye conectividad clínica, interoperatividad tecnológica y formación continua para el personal. Todo esto bajo un nombre sonoro: “Gale”, el modelo de teleconsulta que ya funciona en Chiapas, Nayarit y Sinaloa.
Análisis político: ¿Realidad transformadora o propaganda bien envuelta?
Los avances suenan impresionantes: 450 unidades médicas equipadas para teleconsultas, 25 mil consultas esperadas para 2025, inversión de 70 millones de pesos. Pero la pregunta clave es otra: ¿cuál es el verdadero alcance? ¿Se están resolviendo los problemas estructurales o solo maquillando el sistema para 2027?
El IMSS Bienestar se presenta como el modelo alternativo frente a un sistema público colapsado. Pero las historias cotidianas de hospitales sin médicos, recetas incompletas y pacientes sin atención persisten en buena parte del país.
¿Telemedicina para la foto rumbo a 2027?
El uso del caso de Óscar en Chiapas es emotivo y poderoso, pero también revela el uso político de los avances: personalización del éxito, uso de cifras optimistas y cobertura mediática. Un clásico del discurso en tiempos preelectorales. ¿Es el principio de una revolución médica o una narrativa bien producida para fortalecer imagen y votos?
Reflexión final: Tecnología sí, pero con justicia médica
La telemedicina es, sin duda, una herramienta poderosa. Y las Rutas de la Salud tienen potencial real. Pero si no se acompañan de presupuesto sostenido, personal capacitado y voluntad política auténtica, quedarán como gadgets en el desierto.
Óscar no debería ser la excepción, sino la regla. Y eso, en México, aún está lejos de suceder.
✍️ Contenido original de EsAhoraAm.com — Periodismo crítico, independiente y ciudadano.









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