QUERÉTARO, QRO.— El Tren México-Querétaro ya dejó de ser solamente una promesa ferroviaria.
La obra avanza sobre el terreno y el Gobierno de México reporta un 31% de avance físico.
El proyecto contempla 232.42 kilómetros de infraestructura ferroviaria entre la Ciudad de México y Querétaro.
Y el horizonte ya tiene fecha: 2027.
El Tren México-Querétaro acelera
El 23 de septiembre de 2026, el Gobierno de México actualizó el avance de los principales proyectos ferroviarios.
El tramo Ciudad de México-Querétaro registró entonces un avance físico del 31%.
La obra cuenta con 14 frentes de construcción activos.
Doce corresponden a trabajos de obra civil.
Los otros dos están relacionados con estudios técnicos de acompañamiento.
El reporte oficial también señala que en estos trabajos participan miles de trabajadores y una gran cantidad de maquinaria.
La obra, además, debe convivir con la infraestructura ferroviaria de carga que ya opera en la región.
Y aquí cambia la dimensión del proyecto
No se trata simplemente de colocar vías nuevas.
El corredor atraviesa zonas urbanas, carreteras, servicios públicos y rutas ferroviarias existentes.
Por eso la construcción incluye viaductos, puentes, pasos vehiculares, pasos peatonales y obras de drenaje.
Dos estaciones pueden cambiar la movilidad de Querétaro
El proyecto contempla dos estaciones relevantes dentro del estado.
- Querétaro Central, ubicada en El Marqués.
- La Corregidora, localizada en la zona central de Querétaro.
La estación Querétaro Central tendrá conexión con carreteras y distintas zonas de la región metropolitana.
También estará cerca de la zona del aeropuerto.
La estación La Corregidora se ubicará junto a la antigua estación ferroviaria.
La idea es acercar el servicio ferroviario al corazón de la ciudad.
La información fue explicada por autoridades federales durante las presentaciones oficiales del proyecto.
Una estación mira al crecimiento urbano. La otra, al centro de Querétaro.
Ese diseño busca atender distintas necesidades de movilidad.
El reto será lograr que ambas estaciones tengan conexiones eficientes con transporte público, vialidades y otros medios de movilidad.
El tren no podrá cruzarse con el tráfico como antes
Uno de los puntos técnicos más importantes es que el tren será confinado.
Esto significa que no habrá cruces ferroviarios a nivel en los puntos donde se requiera infraestructura de separación.
Para lograrlo, se construyen diferentes soluciones de ingeniería.
- Puentes vehiculares.
- Pasos inferiores.
- Puentes peatonales.
- Pasos ganaderos.
- Pasos de fauna.
- Obras de drenaje transversal.
El proyecto contempla cientos de obras de drenaje transversal, además de puentes y pasos especializados.
La meta es que el tren avance sin convertirse en una barrera para las comunidades.
La convivencia con los trenes de carga
Otro desafío aparece en las vías que actualmente utiliza el transporte ferroviario de carga.
El proyecto contempla compartir parte del derecho de vía histórico.
Pero el esquema establece vías diferenciadas para pasajeros y carga en los segmentos correspondientes.
El objetivo es evitar que el nuevo servicio de pasajeros frene la actividad industrial que ya existe.
Esto resulta especialmente relevante en un corredor con fuerte actividad económica.
El tren de pasajeros no llega a un territorio vacío
La infraestructura ferroviaria existente mueve mercancías y conecta zonas industriales.
La nueva infraestructura deberá convivir con esa operación.
Por eso la construcción requiere coordinación con autoridades y operadores ferroviarios.
De 20% a 31%: una actualización que cambia la historia
Hay un dato que debe quedar claro.
El avance del 20% corresponde a una medición anterior.
En junio de 2026, el Gobierno de México reportaba un avance de 19.22%.
Para el 23 de septiembre, la cifra oficial ya era de 31%.
Por eso, hablar hoy solamente de 20% dejaría fuera la actualización más reciente disponible.
La diferencia no es menor.
Significa que el proyecto entró en una nueva etapa de ejecución.
¿Cuándo estaría listo el Tren México-Querétaro?
La presidenta Claudia Sheinbaum informó en septiembre que se estima que el tren esté concluido durante el segundo semestre de 2027.
En junio, el Gobierno federal también había señalado 2027 como el horizonte para la puesta en operación del tramo.
La fecha definitiva dependerá del desarrollo de los trabajos y de las condiciones técnicas de la obra.
Por ahora, 2027 es el objetivo oficial comunicado por el Gobierno de México.
El material rodante también entra en escena
La infraestructura no es el único componente del proyecto.
El Gobierno federal también ha informado sobre la fabricación de los trenes para los distintos corredores ferroviarios.
La estrategia contempla esquemas de fabricación e integración nacional para parte del material rodante.
Esto convierte al proyecto en algo más amplio que una obra de vías.
También implica fabricación, mantenimiento, sistemas ferroviarios y operación.
La participación ciudadana se vuelve clave
Construir una vía ferroviaria en una zona densamente poblada exige diálogo con las comunidades.
El Gobierno federal ha reportado mesas de atención social y reuniones técnicas relacionadas con el proyecto.
También existe un proceso de liberación del derecho de vía.
En mayo se reportaba trabajo permanente con ejidos y propietarios.
Para septiembre, el Gobierno informó avances importantes en la liberación de terrenos.
La pregunta no es solamente cuándo llegará el tren
También importa cómo llegará.
¿Qué ocurrirá con las vialidades?
¿Cómo se conectarán las estaciones?
¿Qué pasará con las comunidades cercanas?
¿Cuánto tiempo ahorrarán realmente los usuarios?
Son preguntas que tendrán que responderse conforme avance la obra.
¿Qué significa para Querétaro?
El Tren México-Querétaro puede modificar la relación de movilidad entre la capital del país y el estado.
También puede generar nuevas conexiones con municipios y zonas metropolitanas.
El impacto dependerá de factores como frecuencia, tarifas, conexiones urbanas y tiempos reales de viaje.
Por eso, el porcentaje de construcción es solamente una parte de la historia.
La verdadera prueba llegará cuando el servicio comience a operar.
El proyecto también mira hacia el Bajío
El corredor no termina necesariamente en Querétaro.
El Gobierno federal plantea una expansión ferroviaria hacia otras regiones.
La ruta Querétaro-Irapuato se encuentra también en construcción.
Ese tramo tiene una extensión de 108 kilómetros y contempla estaciones en Apaseo el Grande, Celaya, Cortazar, Salamanca e Irapuato.
La conexión abre una perspectiva ferroviaria más amplia para el Bajío.
Querétaro puede convertirse así en uno de los puntos relevantes de esa red.
El Tren México-Querétaro y la política rumbo a 2027
La obra también tendrá una dimensión política.
No porque el tren pertenezca a un partido, sino porque su entrada en operación está prevista para 2027.
Ese año habrá elecciones federales y locales en distintos puntos del país.
Por ello, los avances, retrasos, costos y resultados del proyecto estarán bajo atención pública.
Para el Gobierno federal, el tren forma parte de una política de recuperación del transporte ferroviario de pasajeros.
Para la ciudadanía, el parámetro será concreto:
- Que la obra avance.
- Que se cumplan los estándares de seguridad.
- Que las estaciones sean accesibles.
- Que los tiempos prometidos sean competitivos.
- Que el servicio sea funcional para los usuarios.
La discusión política será inevitable.
Pero los resultados deberán medirse con datos.
Lo que viene ahora
Los trabajos continúan en los 14 frentes de construcción.
También avanzan obras relacionadas con puentes, drenaje, viaductos y plataformas ferroviarias.
El siguiente gran reto será mantener el ritmo de construcción mientras se resuelven interferencias urbanas, derechos de vía y conexiones.
La obra todavía no está terminada.
El 31% significa avance.
No significa operación.
La cuenta regresiva ya comenzó
El Tren México-Querétaro pasó de los planos a una obra visible.
El avance oficial llegó al 31%.
Hay 14 frentes activos.
Hay estaciones en construcción.
Hay infraestructura que empieza a transformar el corredor.
Y existe una fecha que concentra todas las miradas: 2027.
Ahora viene la parte más difícil.
Convertir kilómetros construidos en un servicio seguro, puntual, accesible y útil para los ciudadanos.
El tren ya tomó velocidad.
La verdadera prueba será cuando lleguen los pasajeros.
✍️ Contenido original de EsAhoraAm.com y 10AM.mx — Periodismo crítico, independiente y ciudadano.
REPORTERO: ALAN MARROQUIN. Corresponsal de EsAhoraAm.com y 10AM.mx
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