Cerrábamos la jornada cuatro de la Liga MX con lo que se podía pensar sería un partidazo entre los Gallos Blancos de Querétaro y los Tuzos del Pachuca. El ambiente en La Corregidora invitaba a creer que habría emociones, intensidad y goles, pero la noche terminó contando otra historia.
Un arranque prometedor que se diluyó rápido
Comenzando el partido, al minuto 2’, le llegaría un balón al colombiano Rivera, que arrancaría de medio campo con mucha velocidad. Habilitaría de buena manera a Sigala, quien después de consumir algunos metros definía fuerte, abajo, y buscando el primer poste, pero su remate no ocasionaría muchos problemas en el arco de Memo Allison.
Después de esa acción tempranera, el partido entró en una dinámica trabada. Tendríamos un primer tiempo muy ríspido, con muchas faltas y pocas ideas. Ningún equipo generó alguna otra oportunidad clara de gol y así, solo con un remate importante, llegaríamos al descanso.
Julio le cambió la cara a Gallos… por momentos
Para la segunda mitad, Esteban González optaría por meter al rectángulo verde a Jhojan Julio, quien en los primeros minutos sería muy determinante. Apenas al minuto 48’, Julio tocaría para Venegas, quien de primera intención mandaba un centro para Unjanque, pero el senegalés la mandaría fuera de los tres palos.
Gallos parecía encontrar un segundo aire, presionando más alto y siendo más vertical, algo que la afición reconoció desde la grada.
El gol que no fue y la ilusión cortada
Diez minutos después, al 58’, habría tiro de esquina a favor de los visitantes. Tras un rechace de Homenchenko, se armaría la contra con Unjanque, quien habilitaría a Abascia. El argentino mandaba centro a Coronel, que definía cruzado y lograba mover las redes hidalguenses.
La Corregidora explotaba… pero aparecería la juez de línea Enedina Caudillo para quitarle la sonrisa al estadio. Habría fuera de lugar en el pase de Unjanque a Abascia. Gallos ya lo gritaba, pero el marcador seguía en cero.
Más tarjetas que fútbol
Los minutos se consumieron sin muchas acciones claras en las porterías, pero con bastante protagonismo del árbitro central, el “Curro” Hernández. Al minuto 90’, Homenchenko vería la tarjeta roja tras un pisotón a Quiñones, una expulsión muy rigurosa que incluso el Club Querétaro piensa apelar.
Ya prácticamente en el cierre del partido, Gallos tendría un tiro libre a favor que los Tuzos rechazarían de buena forma. Sin embargo, los ojos del estadio estaban puestos en el área de Moreno. El arquero tuzo se encararía con Abascia y perdería la cabeza, viendo la tarjeta roja tras darle un cabezazo al defensor queretano.
Después del caos de los últimos minutos, el “Curro” no tuvo mejor opción que pitar el final. Querétaro y Pachuca repartirían puntos sin hacerse daño, dejando más preguntas que respuestas.
Lo que parecía una gran prueba para ambos terminó siendo un partido condicionado por decisiones arbitrales y poca claridad futbolística. Gallos mostró orden y momentos interesantes, pero sigue faltando ese golpe de autoridad que se refleje en el marcador.
La jornada se va, la polémica queda y el torneo sigue.
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