Por Alberto Marroquín Espinoza | EsAhoraAm.com
La mañana de este martes, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, revelaron el desmantelamiento de una red compleja de lavado de dinero operada desde 13 casinos físicos y virtuales en México. El anuncio cimbró el panorama político y empresarial, especialmente al confirmarse vínculos con empresas del grupo del empresario Ricardo Salinas Pliego, autodenominado “Tío Richie”.
🔍 Investigación de inteligencia financiera: 13 casinos bajo la lupa
El operativo conjunto entre la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), la Secretaría de Hacienda (SHCP) y la SSPC detectó operaciones irregulares con movimientos de hasta 50 millones de pesos, transferencias internacionales hacia Estados Unidos, Suiza, Rumanía y paraísos fiscales. Se bloquearon cuentas bancarias, páginas web de casinos digitales y se suspendieron actividades presenciales.
🗣️ “Seguiremos el dinero, no la política”: Sheinbaum
Durante la conferencia, la presidenta afirmó: “Parte de la estrategia de seguridad es seguir el recurso que fortalece a la delincuencia organizada. Todo tiene sustento legal, no político. Estado de derecho significa que todos, incluso los grandes empresarios, deben cumplir la ley.”
Sheinbaum enfatizó que las investigaciones se realizan en coordinación con las unidades financieras de Estados Unidos y Europa, en un frente internacional para rastrear fondos ilícitos. El mensaje fue claro: el poder económico no está por encima del Estado.
💣 Omar García Harfuch: de la reacción a la prevención inteligente
El titular de la SSPC explicó que esta acción marca una nueva etapa de prevención basada en inteligencia artificial y modelos predictivos. “Desarrollaremos mecanismos de detección temprana para anticipar las operaciones sospechosas antes de que dañen el sistema financiero”, declaró.
Los 13 casinos operaban en Jalisco, Nuevo León, Sinaloa, Sonora, Chiapas, Estado de México, Ciudad de México y Baja California. Se identificaron tres patrones: uso intensivo de efectivo, redes internacionales y transacciones digitales para ocultar el origen de los recursos.
🕵️♀️ La trampa del dinero: jóvenes y jubilados usados como prestanombres
La procuradora fiscal Grisel Galeano García detalló que los casinos engañaban a jóvenes y jubilados, robando identidades para usarlos como prestanombres de apuestas y transferencias ilegales. “Aparecían 50 millones de pesos en sus cuentas sin saberlo. Los casinos reportaban que ganaban, pero el dinero terminaba en el extranjero.”
🔥 “Tío Richie” en el ojo del huracán
El empresario Ricardo Salinas Pliego reconoció públicamente ser dueño de dos de los casinos investigados, lo que desató especulaciones sobre una posible orden de aprehensión. Salinas —quien enfrenta adeudos fiscales por más de 77 mil millones de pesos— acusó al gobierno de persecución política, pero los documentos y operaciones expuestos lo contradicen.
La Presidenta Sheinbaum respondió tajante: “Si fuera un tema político, ¿por qué sus empresas participan en Jóvenes Construyendo el Futuro? Lo nuestro es legal, no político. Estado de derecho es cumplir la ley, no hacer trampa para no pagar impuestos.”
⚖️ Dos proyectos de nación en juego
El caso Salinas Pliego reaviva la confrontación entre dos visiones: una, la del poder empresarial que evade impuestos y luego se victimiza; otra, la del Estado que busca limpiar el sistema financiero de la corrupción estructural que por décadas financió al crimen y la impunidad.
En palabras de Sheinbaum: “Estado de derecho quiere decir que todos cumplamos la ley, la autoridad en primer lugar, pero también los empresarios.”
📉 Un golpe que trasciende el dinero
El operativo no solo desmantela redes financieras, también exhibe la hipocresía de quienes llaman “parásitos” a los beneficiarios de los Programas de Bienestar mientras lucran con becas públicas y lavan dinero desde sus corporaciones. La historia apenas comienza, y el “Tío Richie” podría enfrentar el mayor desafío legal de su vida.
🧠 Reflexión final
En México, el juego ya cambió: los dados ya no ruedan a favor del dinero sucio. La estrategia de seguridad de Sheinbaum y Harfuch avanza del discurso a la acción, mostrando que la Cuarta Transformación no solo se mide en votos o becas, sino en la recuperación moral del Estado frente al poder económico.
Y mientras el pueblo apuesta por la justicia, los poderosos empiezan a perder la suerte.









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