“Nunca se fue del todo… y ahora tampoco lo hará.” Así describen algunos senadores la renuncia de Alejandro Gertz Manero, el primer fiscal general de México, quien a sus 86 años abandona el cargo, pero no la vida pública.
El anuncio cayó como una bomba política este jueves, luego de horas de confusión y rumores en el Senado.
El ocaso del fiscal más polémico de México
Nombrado en enero de 2019 por el presidente Andrés Manuel López Obrador, Alejandro Gertz Manero asumió como el primer fiscal general de la República tras la reforma constitucional que transformó a la antigua PGR en la FGR.
Su mandato, previsto por nueve años, se vio interrumpido siete años después por una dimisión tan sorpresiva como simbólica.
“Voy a seguir sirviendo a México”, expresó Gertz en su carta de renuncia, donde anunció su próximo nombramiento como embajador “en un país amigo”.
“Voy a seguir sirviendo a México”: Gertz no se despide del poder
Sus problemas de salud habían alimentado rumores durante meses. Pero lo que muchos no esperaban es que, incluso tras su renuncia, el hombre de 86 años se mantuviera dentro del círculo de influencia del Estado.
Esta salida, más que un adiós, parece un movimiento estratégico.
El juego del poder: Sheinbaum toma control total
La renuncia de Gertz deja a Claudia Sheinbaum en condiciones de nombrar una nueva cabeza en la Fiscalía General de la República.
Hasta ahora, Gertz era la única figura de alto perfil en el gabinete de seguridad que no había sido elegida por ella. Este movimiento fortalece su control político en un momento clave rumbo a 2027.
Las críticas a Gertz no son menores: ha sido acusado de utilizar la institución para perseguir enemigos políticos y proteger aliados.
Entre sus casos más polémicos, se encuentra la persecución legal contra su propia familia política.
Rumbo a 2027: ¿Quién controla la justicia en México?
Con esta salida, el tablero político se reconfigura. La Fiscalía, que debía ser un contrapeso autónomo del Ejecutivo, ahora podría volver a responder a intereses presidenciales.
En un sexenio donde la narrativa de la “transformación” ha dominado, el relevo en la FGR marcará el tono de la segunda mitad del gobierno de Claudia Sheinbaum.
¿Qué viene ahora? ¿Será la Fiscalía más autónoma, o más sumisa? ¿Y Gertz, a quién servirá como embajador? Las respuestas, como siempre, estarán marcadas por el juego del poder.
✍️ Contenido original de EsAhoraAm.com — Periodismo crítico, independiente y ciudadano.









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