El Tren México–Querétaro tendría un alcance mucho mayor que las ciudades por donde pasarán sus vías. Un análisis del Instituto Mexicano del Transporte calcula que 27 millones 894 mil 561 personas viven en localidades ubicadas a menos de 60 minutos de alguna de sus seis estaciones.
La estimación comprende 6,714 localidades distribuidas alrededor de Buenavista, Huehuetoca, Tula, San Juan del Río, el Aeropuerto Internacional de Querétaro y Corregidora.
Esto no significa que casi 28 millones de personas utilizarán el tren. El dato identifica la población que, por su ubicación geográfica, podría llegar en menos de una hora a la terminal más cercana.
El estudio revela así el verdadero desafío del proyecto: el tren puede recorrer 226 kilómetros, pero su impacto dependerá del transporte público y las carreteras que permitan llegar a sus estaciones.
Dos cifras que explican el alcance del tren
El estudio del IMT presenta dos universos diferentes que no deben confundirse.
El primero corresponde al territorio atravesado directamente por el corredor ferroviario:
- 24 municipios.
- 1,280 localidades.
- 5 millones 600 mil 306 habitantes.
- Cuatro entidades: Ciudad de México, Estado de México, Hidalgo y Querétaro.
El segundo universo corresponde a las localidades ubicadas a menos de 60 minutos de alguna estación:
- 6,714 localidades.
- 27 millones 894 mil 561 habitantes.
- Tiempo promedio de acceso de 38.6 minutos.
La primera cifra mide la población situada en el corredor. La segunda calcula la población potencialmente conectada mediante la red carretera y urbana.

Buenavista concentra el mayor alcance
La estación de Buenavista, en la Ciudad de México, tendría la zona de influencia más grande.
El análisis identificó 1,893 localidades y 20 millones 605 mil 438 habitantes a menos de una hora de esa terminal. El tiempo promedio estimado para llegar sería de 43 minutos.
La concentración se explica por la densidad poblacional del Valle de México y la conexión de Buenavista con otros sistemas de transporte.
En el extremo opuesto se encuentra el Aeropuerto Internacional de Querétaro, cuya estación tendría 900 localidades y 629 mil 445 habitantes dentro de la zona calculada.
Población cercana a cada estación
| Estación | Localidades | Población potencial | Tiempo promedio |
|---|---|---|---|
| Buenavista | 1,893 | 20,605,438 | 43 minutos |
| Huehuetoca | 736 | 2,718,763 | 35 minutos |
| Tula | 824 | 895,523 | 36 minutos |
| San Juan del Río | 967 | 762,022 | 36 minutos |
| Aeropuerto Internacional de Querétaro | 900 | 629,445 | 38 minutos |
| Corregidora | 1,394 | 2,283,324 | 42 minutos |
| Total | 6,714 | 27,894,561 | 38.6 minutos |
Las cifras corresponden a un análisis de accesibilidad territorial. No representan una proyección de demanda, venta de boletos o número futuro de pasajeros.

Querétaro tendría tres estaciones estratégicas
Querétaro concentraría la mitad de las estaciones proyectadas en la ruta:
- San Juan del Río.
- Aeropuerto Internacional de Querétaro.
- Corregidora.
En conjunto, las áreas de influencia de estas tres terminales abarcarían 3,261 localidades.
La estación Corregidora tendría el mayor alcance demográfico en la entidad, con alrededor de 2.28 millones de habitantes dentro de un radio temporal inferior a 60 minutos.
San Juan del Río alcanzaría a 762 mil personas y la terminal del aeropuerto a 629 mil.
Sin embargo, una estación cercana en el mapa no garantiza que los habitantes puedan utilizarla. Será necesario establecer rutas alimentadoras, transporte suburbano, estacionamientos, cruces seguros y conexiones con municipios vecinos.
El corredor atravesará directamente 24 municipios
El trazado estudiado por el IMT atraviesa cinco municipios de Querétaro:
- Querétaro.
- El Marqués.
- Colón.
- Pedro Escobedo.
- San Juan del Río.
En el Estado de México interceptaría 11 municipios; en Hidalgo, seis, y en la Ciudad de México, dos alcaldías.
La región directamente vinculada con las vías reúne 1,280 localidades y aproximadamente 5.6 millones de habitantes.
La población femenina representa una ligera mayoría en prácticamente todos los tramos analizados.
Más de 2.9 millones forman parte de la población activa
Dentro del corredor directo, el IMT contabilizó:
- 2 millones 969 mil 531 personas económicamente activas.
- 2 millones 905 mil 513 personas ocupadas.
La mayor concentración laboral se encuentra en el tramo Buenavista–Tultitlán, con más de 1.4 millones de personas económicamente activas.
El tramo Polotitlán–Palmillas registra los valores más bajos, con alrededor de siete mil personas en los indicadores laborales analizados.
Estos datos refuerzan el potencial del tren para conectar centros de empleo, parques industriales, zonas logísticas y corredores productivos entre el Valle de México y el Bajío.
Más de 1.4 millones carecen de afiliación médica
El análisis también revisó el acceso a servicios de salud dentro de la región atravesada por el tren.
De acuerdo con las láminas del IMT:
- 4 millones 143 mil 669 personas cuentan con afiliación a servicios de salud.
- 1 millón 434 mil 481 no tienen afiliación.
Aunque la mayoría tiene cobertura, la cantidad de personas sin afiliación muestra que el corredor también incluye población relacionada con la informalidad laboral.
El desarrollo económico asociado al tren, por tanto, no tendría que medirse únicamente por inversiones, pasajeros o reducción de tiempos. También deberá analizarse su capacidad para generar empleos formales y beneficios sociales.
Un corredor con baja marginación, pero desigual
La mayor parte de los municipios atravesados presenta grados bajos o muy bajos de marginación.
El tramo con el mayor nivel es Polotitlán–Palmillas, clasificado con un grado medio. Además, esta sección tiene la menor población dentro de los 12 tramos estudiados.
La diferencia plantea un reto: evitar que el proyecto beneficie únicamente a las zonas metropolitanas con mayor actividad económica.
Para conseguir un desarrollo regional equilibrado, los municipios intermedios requerirán infraestructura complementaria, movilidad local y políticas para aprovechar la actividad comercial y turística generada por el tren.
Un recorrido de 226 kilómetros
El proyecto contempla 226 kilómetros de nuevas vías ferroviarias, destinadas exclusivamente al servicio de pasajeros.
La infraestructura tendría doble vía: una para cada sentido de circulación.
La velocidad máxima de diseño sería de 200 kilómetros por hora, mientras que la operación comercial se realizaría a aproximadamente 165 kilómetros por hora.
La construcción se encuentra organizada en 12 tramos:
- Buenavista–Tultitlán.
- Tultitlán–Zumpango.
- Zumpango–Tepeji del Río.
- Tepeji del Río–Tula.
- Tula de Allende–Héroes Carranza.
- Héroes Carranza–Las Manzanas.
- Las Manzanas–Polotitlán.
- Polotitlán–Palmillas.
- Palmillas–San Juan del Río.
- San Juan del Río–Pedro Escobedo.
- Pedro Escobedo–Jesús María.
- Jesús María–Alcanfores.
Trenes fabricados en Hidalgo
La exposición del IMT señala que el Gobierno federal contrató 47 trenes cuya fabricación se realizaría en Ciudad Sahagún, Hidalgo.
Las unidades tendrían un contenido nacional estimado de 76%.
Del total:
- 33 se destinarían a servicios de larga distancia.
- 14 operarían recorridos cortos.
- Los trenes de larga distancia tendrían capacidad para alrededor de 300 pasajeros.
- Las unidades de recorridos cortos podrían transportar hasta 600 pasajeros.
Los convoyes tendrían aproximadamente 100 metros de longitud y podrían acoplarse para formar trenes de hasta ocho coches.
La promesa económica del corredor
El Instituto Mexicano del Transporte considera que el proyecto podría fortalecer la integración territorial y productiva entre el Valle de México, Hidalgo, Querétaro y el Bajío.
Entre sus posibles efectos se encuentran:
- Mayor movilidad laboral.
- Reducción de los costos generales del viaje.
- Integración de mercados regionales.
- Impulso a cadenas productivas.
- Fortalecimiento del turismo.
- Conexión con destinos culturales, históricos y empresariales.
- Una alternativa de transporte más segura y sostenible.
El estudio sostiene que la utilización de derechos de vía ferroviarios ya existentes podría reforzar la viabilidad técnica y operativa del proyecto.
El tren no termina en la estación
La cifra de 27.9 millones de personas muestra el potencial territorial del Tren México–Querétaro, pero también establece una obligación para los gobiernos.
Las estaciones requerirán conexiones efectivas con comunidades, colonias, zonas industriales, universidades y centros urbanos.
Sin rutas alimentadoras suficientes, miles de habitantes podrían vivir a menos de una hora de una terminal y aun así enfrentar dificultades para utilizar el servicio.
La obra ferroviaria puede reducir distancias entre ciudades. El reto será evitar que la falta de transporte local vuelva a alejarlas.
El análisis fue presentado por Jonathan González, investigador de la Coordinación de Estudios Económicos y Sociales del Transporte, y forma parte de la Publicación Técnica 899 del Instituto Mexicano del Transporte.
Video consultado: Seminario del IMT sobre el Tren México–Querétaro







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