Querétaro-Celaya. — María conducía hacia su trabajo por la autopista Querétaro-Celaya cuando un auto se le cerró. Dos hombres bajaron, le apuntaron con un arma, y en menos de un minuto le arrebataron el coche. La dejaron abandonada entre matorrales, sin señal de celular, sin ayuda, y con el miedo instalado en el pecho.
No fue la primera. No será la última.
Una autopista sin control, con accesos abiertos al crimen
La autopista federal Querétaro-Celaya, una vía supuestamente de “acceso controlado”, tiene múltiples entradas y salidas que no están vigiladas, no tienen casetas ni sistemas de identificación. Son accesos “normales”, incluso con puentes construidos legalmente, pero fuera del sistema de cobro, monitoreo y seguridad.
Esto permite que cualquier vehículo —particular o delictivo— entre y salga del tramo sin dejar rastro. Y es justo ahí donde ocurren muchos de los asaltos más violentos: robos de autos con violencia, secuestros exprés, desapariciones temporales y abandonos en zonas rurales.
El tema llega a la mañanera: Marroquín lo denuncia, Sheinbaum responde
Durante la conferencia matutina del gobierno federal, el periodista Alberto Marroquín Espinosa, de EsAhoraAM y 10am.mx, planteó el problema directamente a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
“Hay accesos que no son irregulares, pero tampoco tienen casetas ni control de entradas ni salidas. Se han dado muchos asaltos. La gente entra sin que nadie sepa quién es o cuándo salió”, dijo Marroquín frente a medios nacionales.
🗣️ Claudia Sheinbaum: “Sí lo atendemos. Es parte de la estrategia Robo Cero”
La mandataria reconoció el problema y afirmó que se atenderá con acciones concretas dentro de la estrategia “Robo Cero”, ya implementada en otras carreteras como México-Querétaro y Puebla, donde se han logrado reducir los robos en carretera.
Sin embargo, el tramo Querétaro-Celaya sigue siendo un punto ciego en materia de seguridad federal.
Riesgo para miles de ciudadanos y transportistas
Esta autopista conecta dos zonas industriales clave del Bajío. Cientos de camiones y vehículos particulares la cruzan a diario. La falta de control en accesos no solo pone en riesgo a los conductores, sino también a los productos que transportan, y en última instancia, a la economía local.
En redes sociales, usuarios han denunciado casos similares: “Te bajan del coche, te quitan todo y te dejan en el monte. Nadie vio nada, porque no hay cámaras, no hay casetas, no hay registro”.
Reflexión final: ¿hasta cuándo un tramo sin ley?
El caso de la autopista Querétaro-Celaya es un ejemplo brutal de cómo una obra moderna puede convertirse en un peligro si no está acompañada de vigilancia real. Mientras los accesos sigan abiertos sin control, el crimen tendrá ventaja.
La denuncia ya está hecha. La respuesta está dada. Ahora el gobierno tiene la obligación de actuar.
Porque cada día que pasa, puede ser el día en que alguien más, como María, no llegue a su destino.







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