“Mamá, el tren descarriló… no sé si voy a salir de aquí”. Fue el último mensaje que recibió doña Elvira de su hijo, Juan Carlos, trabajador del Tren Interoceánico, minutos antes de que se confirmara el trágico saldo de 13 muertos y casi un centenar de heridos en Oaxaca.
Una tragedia en el corazón del proyecto estrella
El domingo 28 de diciembre de 2025, el Tren Interoceánico, proyecto clave del Gobierno de México para conectar el Golfo de México con el Pacífico, descarriló a la altura de Nizanda, Oaxaca. El saldo: 13 personas fallecidas y 98 heridas, cinco de ellas en estado crítico, según reportes oficiales.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo lamentó el hecho a través de redes sociales, e informó que los heridos están siendo atendidos en hospitales del IMSS y del IMSS-Bienestar en Matías Romero, Salina Cruz, Juchitán e Ixtepec.

“He instruido a todo el gabinete a atender personalmente a las familias afectadas”,
aseguró Sheinbaum, quien envió al lugar al secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles, y al subsecretario de Derechos Humanos, Arturo Medina Padilla. También se movilizaron Zoé Robledo Aburto, director del IMSS, y delegados del sistema de salud federal.
¿Qué falló en el Tren Interoceánico?
Este accidente golpea directamente al corazón del megaproyecto que busca posicionar a México como una plataforma logística global. El descarrilamiento en Oaxaca ocurre en medio de cuestionamientos técnicos, ambientales y sociales al Tren Interoceánico, especialmente en comunidades indígenas del Istmo.
El gobierno ha invertido miles de millones en esta obra, con la promesa de generar empleo y desarrollo, pero ahora enfrenta un nuevo dilema: ¿cómo explicar una tragedia de esta magnitud en su máxima obra de infraestructura?
Implicaciones rumbo a 2027
Con la mira puesta en las elecciones de 2027, el accidente podría convertirse en un punto de inflexión para la narrativa de éxito que el gobierno de Claudia Sheinbaum ha intentado consolidar desde su toma de protesta.
La tragedia también podría detonar investigaciones y movilizaciones ciudadanas en la región del Istmo, donde organizaciones locales ya han advertido sobre los riesgos del megaproyecto. En palabras de una lideresa zapoteca: “Nos dijeron que este tren traería progreso, pero ahora solo trae muerte”.
El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, también fue mencionado por la presidenta en su mensaje, agradeciendo su apoyo; sin embargo, aún no hay claridad sobre responsabilidades directas ni sobre las causas del accidente.
“El gobierno seguirá informando”, dijo Sheinbaum. La pregunta es: ¿será suficiente con informar, o es hora de rendir cuentas?
Reflexión Final
El accidente del Tren Interoceánico no solo enluta a 13 familias, sino que cimienta un nuevo debate nacional: ¿a qué costo avanzan los grandes proyectos del poder? En tiempos donde la infraestructura se presenta como sinónimo de progreso, esta tragedia nos obliga a pensar: ¿progreso para quién, y a qué precio?
✍️ Contenido original de EsAhoraAm.com — Periodismo crítico, independiente y ciudadano.








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