Ramón Ángel “N”, alias “R1” o “El Moncho”, ya había sido capturado por las autoridades mexicanas. Permaneció aproximadamente diez años en prisión y enfrentó cinco procesos relacionados con secuestro, delincuencia organizada y delitos contra la salud.
Sin embargo, durante la madrugada del sábado 19 de noviembre de 2022, una resolución judicial ordenó su liberación inmediata.
El gobierno del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador calificó aquella decisión como un “sabadazo” y advirtió que el señalado operador criminal había quedado en libertad después de librar, uno por uno, los procedimientos en su contra.
Tres años después, según las investigaciones presentadas por el Gabinete de Seguridad, el “R1” habría ordenado y financiado el asesinato de Carlos Manzo Rodríguez, presidente municipal de Uruapan.
La cronología abre una pregunta inevitable:
¿Carlos Manzo seguiría vivo si los jueces no hubieran liberado al “R1” en 2022?
No es posible comprobar jurídicamente lo que habría ocurrido en un escenario diferente.
Sin embargo, la secuencia documentada muestra una consecuencia estremecedora: un presunto líder criminal recuperó su libertad y posteriormente habría retomado operaciones hasta convertirse, según las autoridades, en el principal autor intelectual del homicidio.
Línea del tiempo del “R1”: de su primera captura al asesinato de Carlos Manzo
Marzo de 2012: violencia en Guadalajara y Colima
De acuerdo con la información presentada por el Gabinete de Seguridad, Ramón Ángel “N” estuvo relacionado con una jornada de violencia registrada en la zona metropolitana de Guadalajara, Colima y municipios cercanos.
Los bloqueos y el incendio de vehículos ocurrieron como respuesta a un operativo de la Secretaría de la Defensa Nacional en Zapopan, Jalisco.
En esa acción fue detenido Érick Valencia Salazar, alias “El 85”, identificado como cofundador del Cártel Jalisco Nueva Generación.
2012: detienen al “R1” y a sus hermanos
Ese mismo año, Ramón Ángel “N” fue detenido por elementos de la Defensa Nacional.
Las autoridades también identificaron como operadores relevantes de la organización criminal a sus hermanos Rafael “N”, alias “R2”, y Jesús Santiago “N”.
El “R1” fue señalado entonces como lugarteniente de Los Valencia y posteriormente como uno de los principales operadores del CJNG.
De acuerdo con el gobierno federal, era considerado el segundo hombre en importancia dentro de la estructura criminal, solamente detrás de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”.
2012-2022: cinco procesos penales se fueron derrumbando
Durante los diez años que permaneció detenido, Ramón Ángel “N” enfrentó cinco procedimientos judiciales por delitos graves.
Los procesos estaban relacionados con:
- Secuestro agravado.
- Delincuencia organizada.
- Delincuencia organizada con fines de cometer delitos contra la salud.
Ricardo Mejía Berdeja, entonces subsecretario de Seguridad Pública, informó que el acusado fue superando “uno a uno” los procesos.
Entre las causas expuestas se encontraban el desvanecimiento de pruebas, la falta de comparecencia de testigos y la supuesta insuficiencia de elementos para acreditar su responsabilidad.
Finalmente, también libró el último procedimiento que lo mantenía dentro de prisión.
19 de noviembre de 2022: liberan al “R1” durante la madrugada
La jueza primera de Distrito de Procesos Penales Federales en Jalisco dictó una sentencia absolutoria y ordenó la libertad inmediata del “R1”.
El juez segundo de Distrito en Sonora fue requerido para ejecutar la resolución y notificar al Centro Federal de Readaptación Social de Hermosillo.
Ramón Ángel “N” salió de prisión durante la madrugada del sábado 19 de noviembre.
La hora y el día en que fue ejecutada la liberación provocaron que el gobierno federal calificara el caso como un “sabadazo judicial”.
24 de noviembre de 2022: AMLO exhibe el caso en la mañanera
Cinco días después, durante la conferencia matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador, Ricardo Mejía Berdeja presentó la trayectoria judicial del “R1” dentro de la sección “Cero Impunidad”.
El entonces subsecretario denunció:
“Fue un sabadazo; se informa de su libertad prácticamente en la madrugada del sábado”.
El gobierno anunció que presentaría una denuncia penal por posibles delitos contra la administración de justicia y una queja ante el Consejo de la Judicatura Federal.
La administración de López Obrador sostuvo que el “R1” había quedado impune después de ser absuelto en cinco procedimientos.
La conferencia completa del 24 de noviembre de 2022 permanece disponible en el canal oficial del expresidente.
2022-2025: el “R1” habría regresado a las operaciones criminales
Después de recuperar su libertad, las investigaciones federales volvieron a ubicar a Ramón Ángel “N” dentro de actividades delictivas.
Según el Gabinete de Seguridad, encabezó una célula relacionada con el CJNG que operaba en Apatzingán, Uruapan, Morelia, Álvaro Obregón, Huandacareo, Tacámbaro y Tzitzio, en Michoacán.
También mantenía presencia en Atotonilco el Alto, la zona metropolitana de Guadalajara, Valle de Juárez y otras regiones de Jalisco.
A la organización se le atribuyen actividades como:
- Tráfico de drogas hacia Estados Unidos.
- Suministro de armas y municiones.
- Extorsión y cobro de piso.
- Ataques contra integrantes de grupos rivales.
- Control de corredores carreteros.
- Extorsiones a productores de limón y aguacate.
- Cobros a ganaderos, transportistas y comerciantes.
1 de noviembre de 2025: asesinan a Carlos Manzo
Carlos Alberto Manzo Rodríguez fue atacado en la Plaza Morelos de Uruapan, Michoacán.
El presidente municipal fue trasladado al Hospital Fray Juan de San Miguel, donde murió debido a las lesiones.
En el lugar fue neutralizado Víctor Manuel “N”, un menor de edad identificado como presunto autor material.
Las investigaciones establecieron que había llegado acompañado de Ramiro y Fernando. Los cuerpos de ambos fueron localizados el 10 de noviembre sobre la carretera Uruapan-Paracho.
Noviembre de 2025: detienen a “El Licenciado”
El 18 de noviembre fue capturado Jorge Armando “N”, alias “El Licenciado”, en el centro de Morelia.
Las autoridades lo identificaron como coordinador de la célula encargada de planear y ejecutar el asesinato.
El análisis de conversaciones telefónicas reveló que la organización presuntamente contaba con una persona cercana al alcalde que proporcionaba información sobre sus recorridos y condiciones de seguridad.
Identifican una filtración desde el Ayuntamiento
Las investigaciones condujeron a Samuel “N”, quien trabajaba en el Ayuntamiento de Uruapan y formaba parte del círculo cercano de Carlos Manzo.
Según García Harfuch, existen pruebas de que Samuel proporcionaba información directamente a “El Licenciado”.
Las autoridades aseguran que cada una de las 31 detenciones relacionadas con el caso cuenta con evidencias y respaldo dentro de la carpeta de investigación.
30 de julio de 2026: capturan nuevamente al “R1”
Después de varios meses de vigilancia, análisis de comunicaciones e identificación de sus redes de apoyo, las autoridades ubicaron al “R1” en Atotonilco el Alto, Jalisco.
Elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano desplegaron un operativo en la colonia Los Naranjos.
Los integrantes de su círculo de seguridad recibieron a las autoridades con disparos. Durante el enfrentamiento murió uno de los agresores.
En el lugar fueron detenidos Ramón Ángel “N”, alias “R1”, y Jesús Salvador “N”, alias “El Chuy”.
También se aseguraron armas, cartuchos, vehículos y otros indicios.
31 de julio de 2026: Harfuch señala al “R1” como autor intelectual
Durante la conferencia encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, Omar García Harfuch informó que Ramón Ángel “N” habría ordenado y financiado el asesinato de Carlos Manzo.
El secretario explicó que la acusación está respaldada por:
- Análisis forenses de teléfonos asegurados.
- Transferencias bancarias.
- Entrevistas y declaraciones ministeriales.
- Testimonios.
- Intervenciones telefónicas autorizadas por un juez.
- Videos y movimientos financieros.
- Información obtenida de personas detenidas.
García Harfuch aseguró que la Fiscalía General de la República y la Fiscalía de Michoacán cuentan con pruebas “sólidas y contundentes”.
Hasta ese momento, 31 personas habían sido detenidas y vinculadas a proceso por su presunta participación en la planeación, ejecución o encubrimiento del crimen.
EsAhoraAm preguntó por el motivo del asesinato
Alberto Marroquín Espinoza, director de EsAhoraAm y periodista acreditado como fuente presidencial, estuvo presente en la conferencia y preguntó directamente:
“¿Ya saben el motivo por el cual se ordenó lamentablemente este asesinato?”
García Harfuch explicó que diversos detenidos declararon que el grupo criminal consideraba las acciones del presidente municipal como una “provocación”.
El secretario aclaró que los detalles serían revelados conforme avanzaran las audiencias de las 31 personas vinculadas a proceso.
Posteriormente precisó la cadena de responsabilidades:
“Quien lo ordenó fue el ‘R1’”.
El funcionario diferenció esa responsabilidad de la de otras personas que, según los indicios, conocían previamente el plan, pero no necesariamente lo ordenaron.
¿Una liberación judicial permitió que se consumara el crimen?
La captura del “R1” no solamente representa un avance dentro de la investigación del asesinato de Carlos Manzo. También obliga a revisar las resoluciones que permitieron su salida de prisión en 2022.
El gobierno de López Obrador advirtió públicamente que los cinco procesos habían caído en condiciones similares. Denunció pérdida de pruebas, ausencia de testigos e insuficiencia de elementos valorada por diferentes juzgadores.
No existe hasta ahora una sentencia que permita afirmar jurídicamente que todos los jueces involucrados fueron corruptos. Pero sí existe una cadena de decisiones judiciales cuestionadas que culminó con la liberación de un presunto operador criminal.
También está documentado que, después de recuperar su libertad, el “R1” habría regresado a las operaciones criminales.
Y ahora las autoridades lo señalan como quien tomó la decisión, planeó y financió el asesinato de Carlos Manzo.
Por eso, la pregunta no puede ser evitada:
Si el “R1” hubiera permanecido en prisión, ¿Carlos Manzo estaría vivo?
La respuesta contrafactual no puede demostrarse ante un tribunal. La responsabilidad penal deberá acreditarse durante el proceso. Pero políticamente y frente a la sociedad, las autoridades judiciales deben explicar cómo un presunto líder criminal superó cinco procesos y recuperó su libertad mediante el “sabadazo” denunciado desde 2022.
La captura puede representar justicia para la familia de Carlos Manzo. Sin embargo, también llega después de una muerte que quizá pudo evitarse.








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