Mientras México presume cifras históricas de inversión extranjera y crecimiento del comercio internacional, una pregunta comienza a cobrar fuerza en el debate público: ¿están los gobiernos estatales haciendo lo suficiente para aprovechar esta oportunidad?
Para el diputado federal Alfonso Ramírez Cuéllar, la respuesta aún está lejos de ser positiva.
Su diagnóstico es directo: las entidades federativas deben salir del pasmo, romper la inercia administrativa y asumir un papel mucho más activo si realmente quieren que el Plan México se traduzca en desarrollo regional, empleo y bienestar.
Las cifras favorecen a México, pero el reto está en los estados
Alfonso Ramírez Cuéllar aseguró que las condiciones macroeconómicas del país ofrecen una base sólida para atraer inversiones y fortalecer el crecimiento económico.
Recordó que, de acuerdo con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, México captó 41 mil millones de dólares de inversión extranjera directa.
Además, el país se mantiene entre las diez economías que más inversión reciben en el mundo.
Las exportaciones alcanzaron los 723 mil millones de dólares.
El comercio bilateral con Estados Unidos llegó a 839 mil millones de dólares.
Mientras que México ya representa el 17.4 por ciento de las importaciones estadounidenses.
«Tenemos las bases suficientes para seguir creciendo»
«Tenemos las bases suficientes para seguir creciendo. Ahora es momento de que las entidades federativas trabajen de manera coordinada con la Federación para alcanzar las metas planteadas en el Plan México y en el Paquete Económico».
Sin embargo, el legislador advirtió que las buenas cifras macroeconómicas no garantizan automáticamente un desarrollo equilibrado.
Explicó que todavía es necesario fortalecer la inversión productiva, impulsar la industria manufacturera y fomentar el consumo de bienes nacionales.
«Debemos exportar productos con mayor valor agregado»
«Si buscamos exportar productos con valor agregado, debemos fortalecer las actividades industriales con mayor inversión en maquinaria y equipo. México tiene potencial para incrementar la productividad y generar empleos mejor remunerados, pero debemos implementar estrategias integrales».
Nearshoring y desarrollo territorial: la gran oportunidad
Ramírez Cuéllar señaló que el proceso de relocalización de inversiones representa una oportunidad histórica para México.
No obstante, aclaró que solamente aquellas entidades que desarrollen infraestructura, otorguen certeza jurídica y fortalezcan sus instituciones podrán captar los mayores beneficios.
Subrayó que el verdadero objetivo no consiste únicamente en atraer empresas, sino en generar empleos bien remunerados, elevar la productividad regional y aumentar el valor agregado de la producción nacional.
La inversión pública estatal sigue siendo insuficiente
El legislador reconoció que uno de los principales obstáculos continúa siendo la limitada inversión pública realizada por los gobiernos estatales.
Recordó que durante 2023 únicamente representó el 3.7 por ciento del gasto total.
Además, aunque los congresos locales autorizaron casi 120 mil millones de pesos para infraestructura, solamente se ejercieron poco más de 106 mil millones.
Para Ramírez Cuéllar, esto refleja problemas tanto presupuestales como de planeación y ejecución.
Rumbo a 2027: el desarrollo también será un tema político
Con el escenario político encaminándose hacia las elecciones intermedias de 2027, el desempeño económico de los estados comenzará a convertirse en uno de los principales indicadores para evaluar a gobernadores y administraciones locales.
La capacidad para atraer inversiones, construir infraestructura y generar empleos será parte del debate político nacional.
En ese contexto, el diputado sostuvo que las entidades deben fortalecer su recaudación, utilizar responsablemente los mecanismos financieros disponibles y coordinarse con el Gobierno Federal para cumplir las metas del Plan México.
«Los gobiernos estatales deben asumir un papel central para cumplir las metas del Plan México y aportar recursos de manera sustancial».
La discusión ya no gira únicamente sobre estabilidad macroeconómica.
Ahora el desafío consiste en convertir esos indicadores en desarrollo tangible para millones de mexicanos.
Porque las cifras pueden impresionar.
Pero si la inversión no llega a los estados y no mejora la vida de las familias, el llamado «Plan México» corre el riesgo de quedarse únicamente como una promesa de papel.
✍️ Contenido original de EsAhoraAm.com — Periodismo crítico, independiente y ciudadano.









Discussion about this post