QUERÉTARO. Hay obras que cambian una ciudad durante unas semanas y hay obras que cambian su historia durante décadas.
El próximo 13 de julio comenzará una de las intervenciones de infraestructura más importantes para Querétaro en los últimos años: la ampliación del puente ferroviario sobre el bulevar Bernardo Quintana, pieza fundamental para hacer posible la operación del futuro Tren México–Querétaro.
Durante 49 días, miles de automovilistas enfrentarán modificaciones viales, contraflujos y reducción de carriles.
Pero detrás de esas molestias existe una apuesta mucho mayor: preparar la infraestructura ferroviaria que conectará nuevamente a Querétaro con la Ciudad de México mediante un sistema moderno de pasajeros.
Las obras arrancan el 13 de julio y concluirán antes del regreso a clases
El secretario de Gobierno del estado, Eric Gudiño Torres, informó que los trabajos iniciarán durante las primeras horas del lunes 13 de julio y concluirán el próximo 30 de agosto.
Inicialmente las labores únicamente se realizarían durante la noche.
Sin embargo, después de diversas mesas de coordinación entre autoridades federales, estatales y municipales, se decidió modificar completamente la estrategia para acelerar la ejecución de la obra.
El funcionario destacó la disposición del general Vallejo y del coronel Rodolfo Paz Sánchez, quienes aceptaron una propuesta que permitirá aprovechar el periodo vacacional para reducir las afectaciones cuando miles de estudiantes regresen a clases.
“Se buscó acelerar la obra para disminuir las afectaciones a la ciudadanía.”
El puente permitirá el paso simultáneo de cuatro trenes
El coronel ingeniero constructor Rodolfo Paz Sánchez, residente del Frente Número 12 del proyecto Tren México–Querétaro, explicó que actualmente existen dos vías ferroviarias destinadas al transporte de carga.
Con la ampliación se construirán dos vías adicionales.
Al finalizar los trabajos existirán cuatro líneas ferroviarias:
- Dos vías para trenes de carga.
- Dos vías exclusivas para trenes de pasajeros.
La infraestructura permitirá incrementar significativamente la capacidad ferroviaria sin afectar la operación actual del ferrocarril.
“El puente conservará un gálibo de 4.50 metros, por lo que no disminuirá la altura disponible para los vehículos.”
QroBús continuará operando normalmente
Por su parte, el director de la Agencia de Movilidad del Estado de Querétaro, Gerardo Cuanalo Santos, aseguró que las rutas del sistema QroBús no sufrirán modificaciones.
Las rutas T02, T13, C57 y C63 mantendrán sus recorridos habituales.
En conjunto movilizan diariamente alrededor de 30 mil usuarios mediante 55 unidades.
Para mantener la movilidad se implementará un operativo cinco veces mayor al utilizado durante las obras de avenida Corregidora.
La primera etapa conservará tres carriles en dirección Plaza del Parque–Los Arcos y dos carriles en sentido contrario mediante un sistema de contraflujos.
Más que una obra vial, una inversión estratégica para Querétaro
La ampliación del puente ferroviario representa mucho más que una intervención de ingeniería.
Es una de las primeras obras visibles que permitirán materializar el regreso del transporte ferroviario de pasajeros entre la Ciudad de México y Querétaro, un proyecto considerado prioritario por el Gobierno Federal.
El verdadero reto comenzará durante las próximas semanas.
La ciudadanía deberá enfrentar congestionamientos, tiempos adicionales de traslado y cambios en la circulación.
Sin embargo, el éxito del operativo dependerá tanto de la coordinación entre autoridades como de la paciencia de los automovilistas.
Rumbo a 2027
La construcción del Tren México–Querétaro se perfila como una de las obras de infraestructura más importantes del sexenio de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Su avance también será uno de los principales indicadores que los ciudadanos utilizarán para evaluar la coordinación entre el Gobierno Federal, el Gobierno de Querétaro y los municipios involucrados.
La movilidad será uno de los temas centrales rumbo al proceso electoral de 2027.
Si el proyecto cumple tiempos y resultados, podría convertirse en una de las cartas políticas más fuertes de los próximos años.
La pregunta ya no es si habrá afectaciones.
La verdadera pregunta es si Querétaro está dispuesto a soportar unas semanas de incomodidad para recibir una infraestructura ferroviaria que podría transformar la movilidad durante las próximas décadas.
✍️ Contenido original de EsAhoraAm.com — Periodismo crítico, independiente y ciudadano.








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