Del “no vamos a claudicar” a la renuncia
La crisis en la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE) dio un giro este domingo 25 de octubre: Guadalupe Taddei anunció que este lunes 26 presentará ante la Cámara de Diputados su renuncia al cargo de consejera presidenta, responsabilidad para la que había sido designada en abril de 2023.
La decisión adquiere mayor relevancia porque apenas días antes Taddei había respondido con firmeza a los cuestionamientos públicos:
“No vamos a claudicar ante presiones, descalificaciones ni ataques”.
También había defendido la actuación del organismo electoral:
“El INE ha sido transparente, es transparente y tiene la obligación de ser cada vez más transparente”.
Sin embargo, el escenario cambió. En su comunicado de renuncia, Taddei reconoció los señalamientos difundidos durante los últimos días, aunque cuestionó la forma en que parte de esa información ha circulado.
“No soy ajena a los señalamientos que durante los últimos días se han difundido en medios de comunicación y redes sociales”, señaló, al referirse a lo que calificó como trascendidos, montajes, filtraciones y versiones cuya autenticidad, contexto y propósito deben ser verificados.
Su mensaje cerró con una frase que marca el tono de su salida:
“Las personas cumplimos ciclos, las instituciones permanecen. La democracia mexicana debe seguir adelante”.
Contratos y señalamientos en el centro de la polémica
La renuncia ocurre después de publicaciones periodísticas que han colocado bajo escrutinio contrataciones realizadas durante la administración de Taddei al frente del INE.
Los señalamientos difundidos públicamente apuntan a presuntas irregularidades en contrataciones, posibles conflictos de interés, favoritismo a proveedores, colusiones y eventual triangulación de recursos.
Uno de los nombres mencionado en estas investigaciones es el del empresario José Alfredo Hernández Casillas, proveedor de materiales electorales, a quien se atribuye cercanía con la todavía presidenta del INE.
De acuerdo con los señalamientos difundidos, empresas relacionadas con este proveedor habrían obtenido contratos por más de 197 millones de pesos.
Es importante precisar que estos señalamientos no equivalen por sí mismos a una determinación de responsabilidad administrativa o penal. Las autoridades competentes deberán establecer, mediante los procedimientos correspondientes, si existieron irregularidades y quiénes serían responsables.
Monreal: renunciar no termina con posibles responsabilidades
Ricardo Monreal, presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, consideró “natural” y “correcta” la decisión tomada por Taddei.
Pero el coordinador de Morena en San Lázaro fue más allá al referirse a las publicaciones sobre presuntas irregularidades.
Monreal sostuvo que las revelaciones y filtraciones sobre contrataciones generaban un escenario de sospecha y dudas que resultaba complicado para quien encabeza el máximo organismo electoral del país.
Al mismo tiempo evitó declarar responsable a Taddei y recalcó que deberán ser los procedimientos correspondientes los que determinen si existe o no responsabilidad.
Su declaración más significativa fue:
“El hecho de que ella renuncie no deslinda las circunstancias o las responsabilidades que se puedan originar”.
Monreal añadió que no culpa anticipadamente a nadie y que serán las investigaciones las que definan responsabilidades. También aseguró que, al menos desde la Cámara de Diputados, no existió presión para obligar a Taddei a abandonar el cargo.
Incluso calificó la renuncia como “un acto de valentía y un acto correcto”.
¿Qué pasará ahora en el INE?
La salida de Taddei abre inmediatamente el procedimiento constitucional para sustituir a quien encabeza el Consejo General del INE.
Monreal explicó que habrá dos figuras distintas durante el proceso.
En primer lugar, el propio Consejo General deberá elegir entre sus integrantes a una presidenta o presidente provisional, cuya función será garantizar que las actividades del instituto continúen sin interrupciones.
Posteriormente, la Cámara de Diputados deberá nombrar a la persona que ocupará la presidencia sustituta.
La Junta de Coordinación Política deberá impulsar una convocatoria pública que determine requisitos de participación, etapas de evaluación y plazos.
También deberá integrarse un Comité Técnico de Evaluación de cinco personas: tres designadas por el órgano de dirección política de la Cámara de Diputados y dos por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.
Ese comité revisará requisitos y evaluará la idoneidad de quienes aspiren a dirigir el INE.
Se necesitan dos terceras partes de los diputados
La persona que finalmente llegue a la presidencia del INE deberá obtener una mayoría calificada de dos terceras partes de los diputados presentes.
Si no se consigue esa votación, Monreal explicó que el procedimiento contempla recurrir a la insaculación entre las propuestas que lleguen a la etapa correspondiente.
El diputado estimó que todo el proceso podría tomar aproximadamente cuatro o cinco semanas.
Mientras tanto, aseguró que las actividades del INE no deberán detenerse, particularmente ante la organización de las elecciones de 2027.
Una renuncia antes de concluir su mandato
Guadalupe Taddei llegó a la presidencia del INE en abril de 2023 mediante un procedimiento de insaculación en la Cámara de Diputados.
Su encargo estaba previsto hasta 2032.
Su renuncia, por tanto, significa abandonar anticipadamente una de las posiciones institucionales más relevantes del sistema electoral mexicano.
Y ocurre en un momento especialmente delicado: a pocos meses de las elecciones de 2027 y mientras distintos señalamientos sobre la administración de recursos del instituto se encuentran bajo escrutinio público.
El contraste político queda marcado por dos momentos.
Primero, la defensa de Taddei:
“No vamos a claudicar ante presiones, descalificaciones ni ataques”.
Después, su decisión de dejar la presidencia.
Ahora la discusión se trasladará de la oficina de la presidencia del INE a la Cámara de Diputados y a las instancias encargadas de revisar las presuntas irregularidades.
Porque, como advirtió Ricardo Monreal, la renuncia termina un encargo, pero no necesariamente las investigaciones ni las responsabilidades que eventualmente pudieran determinarse.










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